Oportunidad de golpe
September 27th, 2007
Tratando de conseguir un apartamento en el centro de Navarra, salà a buscar a mi hermano para que me acompañase. Pero primero debÃa esperar que terminase de trabajar. Asà que estuve en la primera planta del edifico donde queda su oficina, y me quedé conversando con la recepcionista por largo rato, quien ya me conocÃa pues eran varias las ocasiones en las que habÃa ido a buscar a mi hermano a su trabajo. De esta manera se pasó más de una hora y media hasta que fue la hora del almuerzo. Vi bajar a mi hermano y le dije que me acompañara para ver pisos por ahà cerca, pero me dijo que no tenÃa mucho tiempo y que volverÃa a trabajar en unos cuarenta y cinco minutos, el tiempo que tenÃa para salir a comer y luego regresar a su trabajo. Por lo que salà con él a comer. Mientras tanto le iba contando los anuncios que habÃa visto en los diarios, y que me habÃa contactado con un amigo que tenÃa un conocido que era agente inmobiliario y que me podÃa ayudar a buscar el apartamento que querÃa. Lo cual me parecÃa muy bueno, y a mi hermano también le pareció lo mismo; pues podrÃa ahorrarme un poco de dinero si salÃa todo bien.
Â
En fin, terminó el almuerzo y él volvió a su trabajo y yo a esperarlo, pues el coche era de él. Seguà esperando unas horas más y por fin terminó la hora de trabajo. Fuimos a ver algunos inmuebles y nos pasamos el resto del dÃa en eso. Primero, empezamos por unos que estaban bastante cerca de su trabajo, por lo cual todo estuvo normal, pero cuando empezaba a anochecer y le dije que tenÃamos que ir más lejos como que se enojó un poco y ya no quiso seguir. Nos paramos a echarle gasolina al carro, y después, sin decir nada, fue camino a donde yo le habÃa indicado. Ello me pareció raro, pues creà que ya Ãbamos a ir a casa, y que la indagación de precios seguirÃa otro dÃa que no fuese hoy.
Â
Sin embargo, como todavÃa no era muy tarde, encontramos un par de lugares en los que nos pudieron dar información sobre algunos apartamentos que estaban a la venta y también en alquiler. Al parecer la búsqueda del inmueble no era tan difÃcil como yo lo habÃa imaginado en un principio, y ahora sólo estaba a punto de encontrar el lugar que más me gustara. Los precios de los inmuebles que habÃa oÃdo no eran muy elevados por lo que pude verificar in situ, lo que habÃa leÃdo en los diarios acerca de la disminución, aunque no mucha, de precios. Igual era una buena oportunidad para lo del apartamento, seguÃa pensando yo. Asà terminó ese dÃa. Con un par de muy buenas ofertas, y con las ganas de comprar al momento el apartamento, pero el Ãmpetu era calmado por mi hermano que me decÃa que era mejor pensarlo un poco. AsÃ, yo le hacÃa caso, sin embargo no lo pensarÃa demasiado, pues una buena ocasión no se presenta dos veces.

Related Posts
Leave a Reply