Inesperada sorpresa
September 17th, 2007
Estábamos ya dispuestos a salir. HabÃamos dejado, por todos los medios posibles cualquiera factor que nos vaya a causar alguna preocupación más a delante, durante nuestro largo periodo de ausencia. Mis hermanos y yo empezábamos en verdad a disfrutar de este verano. Ya todo estaba detrás, los problemas causados por las reparaciones en nuestro inmobiliario sobre todas las cosas, era lo que más no habÃa estad o molestando desde hace meses, y por fin, estarÃamos lejos de esa casa que parecÃa que nos odiaba, y que se iba cayendo poco a poco cuando alguno de nosotros permanecÃa mucho tiempo ahà dentro.
Asà que al voltear la esquina y perder de vista esa horrenda casa –que en realidad todos deseábamos que se destruyera totalmente para poder contactar con algún agente inmobiliario para adquirir otra nueva propiedad- el alivio empezó a crecer más aún. Los planes eran visitar a unos cuantos amigos que vivÃan en Madrid. Ellos se habÃan mudado por cuestiones de estudio, y uno que otro por haber encontrado en la capital un trabajo que se le acomodaba. Asà que hacia allá nos dirigÃamos, con la mente disfrutando de los dÃas de sol que empezaban a cruzarse por nuestro camino, mientras viajábamos en el viejo coche que nos habÃa heredado nuestro tÃo, el hermano de mamá. HacÃamos uso de él para todas las salidas que tenÃamos, y era verdaderamente un milagro que aún pudiera andar varios kilómetros y a una buena velocidad sin la necesidad de un mecánico que lo vaya a reparar.
En fin, como no fuera que pensáramos en ello muy seguido, en realidad no nos percatábamos de la gran utilidad que tenÃa para nosotros ese auto vejete, que sin embargo querÃamos tanto. Ya habÃan pasado las horas suficientes como para que nuestro destino pudiera sentirse lo bastante cerca. Yo pensando en ese momento en que serÃa de verdad extraordinario que pudiéramos juntar a todos nuestros amigos en una sola casa y celebrar este reencuentro como se debÃa hacerlo. Desde la época del colegio que no andábamos juntos y disfrutábamos de un tarde de sol, y luego de una noche divertidÃsima saliendo por toda la ciudad en busca del resto de amigos para pasarla bien.
Llegamos, finalmente a la primera casa que nos habÃa marcado el recorrido que estaba trazado desde que salimos de casa. Allà estaban un par de personas de las que tenÃamos paneado encontrar. Nos dijeron que como sabÃan que Ãbamos para allá se habÃan puesto de acuerdo para reunirse desde temprano en alguna de las propiedades que tenÃan, ero que lamentablemente, no se habÃan podido contactar con todos, y que demás de los pocos que habÃan contactado gran parte tenÃa que trabajar aún, o se encontraba ocupado en otras cosas y que lamentaban mucho no poder ir. Fue asà como nos reunimos en un apartamento en el centro de la ciudad tan sólo nosotros, mis hermanos, y unos cuantos amigos más. Aunque hubiésemos querido que todos estén disponibles para poder reunirnos, resultó bastante divertida la ocasión, lo cual nos sirvió para prometer que durante las próximas vacaciones volverÃamos, previo aviso a todos, para que no tengan otros planes.

Related Posts
Leave a Reply