Más allá de la indiferencia e importancia de la inmobiliaria
October 29th, 2007
Las expectativas, actitudes y visiones que se tiene acerca del mercado inmobiliario para lo que queda del año, y lo que vendrá del próximo son muy variadas en las personas. Hay quienes ven con gran optimismo la situación del 2008, y por el otro lado hay, también, quienes está dispuestos a dejar de buscar un apartamento, o una casa porque no creen que encuentren un solo inmueble que puedan comprar o alquilar
Por ejemplo, mientras algunas personas están totalmente pendientes de cómo va la cuestión de los precios inmobiliarios en España, hay otros que no le dan mucha importancia al tema. Cuando se habla de estos últimos, se trata claro de quienes no tienen que llevar a cabo un negocio en este sector por contar ya con alguna propiedad, casa o apartamento, en el que viven, aunque pagando muchas veces una renta por el alquiler o una hipoteca a alguna entidad financiera por mensualidades Y estos pagos muchas veces están al límite de lo que las personas pueden pagar. Por ello muchos de estos a veces dejan a la mitad sus pagos, por lo que los intereses de los préstamos empiezan a crecer, y la propiedad pasa a manos de otros. Como se ve, también aquellos que cuentan ya con una vivienda deben estar pendientes de lo que ocurre en el mercado.
Esta es una forma de ver rápidamente que el mercado de los inmuebles está tomando una importancia más grande en el país. Aunque también en el resto del mundo. No sólo en España se puede notar la gran cantidad de dinero que mueve a diario el mercado inmobiliario, y la importancia que representa para las personas, sino que en todas partes hay cifras importantes respecto a este sector que afectan de manera directa una porción de la economía de varias naciones.
Un ejemplo de ello es Estados Unidos, que por ejemplo durante los últimos meses ha vivido una crisis inmobiliaria de grandes magnitudes que ha ocasionado que los precios tengan variaciones drásticas, al igual que las hipotecas, y que disminuya la cantidad de compras en el merado. Todo ello repercute en la economía nacional a nivel general y también en los bolsillos de cada uno de los ciudadanos que están inmiscuidos en el tema.
Es más, es un tema que hoy en día tiene que ver con el resto de políticas que se dan en un gobierno, en conjunto con los movimientos económicos que las grandes compañías van realizando. Por ejemplo en los países en los que acaba de haber elecciones, como en Argentina, donde la nueva presidenta es Cristina Fernández, esposa del actual presidente Kirchner, tomará próximamente el poder, el mercado tendrá que amoldar algunas cosas a la siempre cambiante situación de un cambio de mando.
De esta manera podemos ver que desde una óptica simplista, hay muchas personas a las que no les resulta simpático el tema de las inmobiliarias. Sin embargo, como es también visible, este asunto tiene que ver mucho con la realidad de las personas. Así que será mejor que tanto los interesados como los no interesados empiecen a enterarse de cómo van los negocios para que en un futuro, cuando tengan que hacer una compra o alquiler, sepan hacerlo de la mejor manera.
Apartamentos del gobierno
October 23rd, 2007
De postergación en postergación. Los jóvenes esperanzados en la ayuda de los 210 euros mensuales como parte del Plan de Ayuda a la Emancipación y Fomento de Alquiler promovido por el Ministerio de Vivienda, deben estar cansados de saber que cada vez se hace más largo el periodo que deberán esperar para recibir por fin el dinero prometido. Ello debido a varios motivos, aunque el principal es que aún se estén llevando a cabo los acuerdos entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas, que serán las que ejecutarán de manera directa lo que ha sido establecido por el plan.
Hace más de una semana se dijo que probablemente se extendería el plazo de espera hasta el próximo año, por lo que se podría empezar a tramitar en cada comunidad la ayuda de los 210 euros, a partir del 1 de enero del 2008. Pero ahora, después de una reunión entre representantes del ministerio y de cada localidad, se está viendo que lo más seguro es que el plan se empiece a ejecutar a partir del mes de marzo del año entrante. El mismo mes en que se realizarán en toda España las elecciones.
Es claro el panorama que se tiene en frente. No se trata tan sólo de la ayuda que se les dará a los jóvenes españoles para que puedan rentar un apartamento y empezar a llevar a cabo su vida, ya sea con estudios o con trabajo. Detrás de todo ello hay algo más, lo cual es más claro de especificar de acuerdo a las declaraciones de un representante del partido de gobierno, que quiere que el plan entre en acción lo más antes posible. De lo que se trata en este caso es de una medida, que si bien va a ayudar a las personas a encontrar una vivienda más fácilmente, también es una medida en cierto modo populista, por encontrarse dentro de una marcha por atraer la preferencia de lo electores. Sobre todo la preferencia de los jóvenes, aquellos que votarán por vez primera y que tendrán muy fresco en su mente el tema de la ayuda de los 210 euros.
De seguro hay muchos a quienes este plan les favorece enormemente, por lo cual no están en desacuerdo. Yo tampoco lo estoy, pero es bueno ver lo que pasa de manera general, siempre se ha de tener en cuenta el porqué de las cosas, y la razón de esta medida no es tan sana que digamos. Aunque más allá de todo ello, la ayuda les viene bien a muchas personas que no pueden encontrar fácilmente un apartamento para vivir.
De esta manera se puede observar que el aplazo de la ayuda no les viene bien ni a quienes están esperando emanciparse de una vez por todas, ni a los impulsadores del plan, que están esperando ganar electores de una vez por todas. Así, esta vez el sector inmobiliario ha sido el elegido para empezar a ganar terreno en la política; por ello la forma en la que se desenvuelva este plan, y la manera en que se maneje en cada comunidad, se debe de tomar en cuenta para evaluar el plan como una medida no sólo del gobierno central sino también de sus demás instancias.
De vuelta a casa
October 17th, 2007
La constante barrera de conseguir un apartamento en España no es noticia nueva para nadie. Los precios altos que se muestran al lado de cada aviso de “se alquila” o “se vende” son los primeros frenos que tenemos a la hora de, si quiera intentar, comprar un apartamento cuando se está en la búsqueda de la vivienda. La semana pasada estuve en una situación así y ninguno de los lugares en los que pretendí interesarme para llegar a alquilarlos mostraban un precio que yo pueda pagar. Realmente salí frustrado esos días, después de ir buscando tanto por varios sitios y no encontrar un solo apartamento que pudiera estar acorde con las necesidades y con las posibilidades que yo tenía, y que aún tengo pues todavía no encuentro un apartamento que pueda rentar, y ello se debe básicamente al precio que todos han tenido, los cuales sobrepasaban mis ingresos mensuales.
Además la posibilidad de la búsqueda de un apartamento se hace necesaria y a la vez imposible. La poca cantidad de apartamentos que pude encontrar y que me generaron algún interés fue uno más de los motivos por los que aún no tengo un lugar para vivir yo sólo, la cual era la razón por la que estaba buscando apartamento: la oportunidad de vivir sin compañía, pues hasta ahora había vivido ya varios años rentando pisos junto a mis amigos, algunos españoles otros extranjeros, pero en realidad lo que quería era poder vivir solo durante algún tiempo. Sin embargo esto me era imposible porque las inmobiliarias en España no me lo permitían ya que mantenían precios demasiado altos sobre sus apartamentos. Ese sólo motivo me estaba impidiendo de realizar uno de mis anhelos. Y era aún más que eso, era una necesidad, la que tenía por adquirir un apartamento y vivir sin compañía, y no para organizar fiestas, o cosas por el estilo, sino para tener la tranquilidad del silencio.
Sin embrago todo esto parecía demasiado lejos y el fin de la renta que pagaba junto a otros amigos se había acabado. Esa nos había llevado a buscar apartamento. Los otros dos seguirían viviendo juntos, para compartir de esa manera los gastos que les demanden el nuevo apartamento pero yo ya les había dicho que viviría sólo. Mas, no podía encontrar la posibilidad de lograrlo. Y me parecía que no lo haría por mucho tiempo. La posibilidad de entrar dentro de los beneficiados por el plan de Fomento de Alquiler, que daría 210 euros a cada persona que rente un apartamento sería posible aunque estaba cerca del límite (los 30 años) ya que acabo de cumplir los 29, sin embargo esa medida recién se iniciará a partir del próximo año.
De esa manera lo único que me quedó por hacer hasta que pueda recibir la ayuda del fomento de alquiler, es regresar a la casa de mis padres. Aunque con gran incomodidad, pues no dispongo del mismo espacio, puedo estar tranquilo. Ahora sólo queda esperar hasta que el plan de fomento empiece y entonces volaré hacia un nuevo nido que me acoja.
Un paseo por las nubes
October 11th, 2007
Los apartamentos en España parecen cada vez más lejanos, casi como un sueño de verano que se aparta más y más conforme va entrando el frío invierno con sus duros vientos que arrastran por todos los rincones a las ramas desnudas de los árboles. Como si fueran unas simples hojas verdes arrastradas por las corrientes más rápidas de un río. Así es como se alejan los apartamentos en España. ¿Y de qué se alejan? De que los españoles tengan la oportunidad de adquirir un inmueble para poder vivir tranquilamente el resto de sus días, sin tener que estar pensando en la alta suma de dinero que tendrán que pagar a fin de mes por una hipoteca, o un alquiler excesivamente caro.
Estas preocupaciones son las que hacen que cuando se piensa en el alquiler o compra de un inmobiliario, este se vea como una estrella que brilla muy lejos en el cielo y que jamás podrá ser alcanzada por las simples personas que caminan pausadamente aquí en
la Tierra. Los precios de los apartamentos vienen subiendo en España mes tras mes. Y parece que no dan tregua en lo absoluto a los bolsillos de cientos de personas que conforme tienen la necesidad de adquirir una nueva vivienda, también se dan con la sorpresa de que el muro que se los impide, crece conforme hay más necesidad de traspasarlo.
Por ejemplo, podemos ver que en este último mes se ha registrado otra vez un alza en el aumento de los precios inmobiliarios de alquiler. Ello significa que se ven más lejanos aún para las personas que buscan un cambio de vivienda. El hecho de salir a examinar por las calles los apartamentos que tienen un anuncio de “SE ALQUILA” o verificar en los diarios o páginas web dónde están los mejores lugares para rentar un apartamento en España, puede resultar muy deprimente si no se cuenta con el dinero suficiente como para lo que se pide por ese inmueble que nosotros tratamos adquirir.
El alza de este mes ha ido acorde con la misma corriente turbulenta que hace meses viene arrastrando todo a su paso: el aumento en el último año ha sido de un 4.4 por ciento en los precios de los inmuebles para alquiler. Esta cifra deja realmente mal parado a nuestros compradores locales que ya no saben qué hacer frente a esa interminable tarea de buscar apartamentos, la cual casi siempre termina en fracasos, tan sólo porque no se cumple con un solo factor, y quizá el más determinante de todo negocio que se pueda dar sobre este planeta: el dinero.
Lo que queda por saber ahora es si con estas alzas de los precios en el mercado inmobiliario, será posible ver pronto alguna tendencia contraria que favorezca a la población. Es decir, si veremos pronto bajar los precios que ya están por lo cielos y que hacen que se aglomere una mayor demanda que no encuentra en la oferta inmobiliaria un servicio que pueda satisfacer sus necesidades de manera correcta. Este choque entre los clientes y los dueños de los apartamentos se esta aproximando cada ves más a una incompatibilidad terrible que podría dar un giro violento en el mercado. Por ello, lo mejor, ante esta situación, sería ir regulando de a pocos los precios inmobiliarios para que no se sigan alejando de nosotros.
Convivencia en un apartamento
October 9th, 2007
Cuando uno termina de buscar un apartamento y ya lo ha adquirido, por lo general cree que en adelante todo va a poder ser tranquilidad, ya que después de haber terminado el contrato con el agente inmobiliario, y de haber cerrado el trato por determinada cantidad de dinero que se tendrá que pagar de la hipoteca, todo parece bueno: tan sólo empezar a mudarse y luego gozar de la paz que significa un nuevo apartamento con todas las comodidades que un nuevo dueño puede ir descubriendo de a pocos en su nueva propiedad. Quizá esto sea de lo más relajante y tranquilizador, ya que el dueño sabe que tiene el apartamento para sí solo y puede descansar tanto como quiera sin tener que compartir con nadie más. Esa es una de las ventajas de vivir solo. No estar pendiente de nadie más. Sin embargo no todo es color de rosas en los apartamentos, pues siempre están los vecinos.
De vecinos se trata justamente el drama que viví hace unas semanas. Recién me había mudado a un apartamento que conseguí a buen precio, y me disponía a empezar mi vida desde mi nueva locación, hasta que una noche muy pesada, pues no había podido dormir muy bien desde casi toda una semana antes, por cuestiones del trabajo -aunque también de fiesta-, tuve problemas. El hecho era que el día siguiente era por fin sábado, y podría dormir todo lo que quisiera en la mañana. Mejor dicho hasta casi la tarde pues no tenía ningún plan de levantarme para nada que no representara una grave emergencia. Sin embargo, esa noche fue dificilísimo el cerrar los ojos y dejar mi mente en blanco para poder descansar. No porque yo tuviera nada que me preocupara mucho (a no ser que se pueda tomar en cuenta el precio un poco elevado de la hipoteca que tenía que pagar, pero eso ya lo había asimilado) sino porque del apartamento contiguo al mío provenía un sonido cada vez más alto como si se tratara de un taladro que iba penetrando en la pared y se acercaba más a su destino final. No era más que mi vecino. Un joven estudiante, irresponsable con el resto de personas que compartían el mismo piso, y que querían dormir a esas horas.
Hasta que por fin pude dormir esa noche, después de haberme acostumbrado a la bulla que había. Sin embargo muy temprano por la mañana, pude darme cuenta que ese vecino, que pronto estaría en la mira de todos, no era de dormir mucho. Ello debido a que bien temprano, a las ocho de la mañana, ya estaba de vuelta con su música estrepitosa a todo volumen, y retumbando en las paredes y oídos del resto de personas. Ello fue lo último que soporte. Me paré dispuesto a salir y tocar a su puerta para gritarle en la cara que se callara él y bajara el volumen a su música y que dejara dormir al resto, sin embargo, cuando llegué a mi puerta, era más de uno el que ya estaba recriminándole el que no dejara dormir en un día de descanso. Pronto se sumaron más, y yo me acerqué también con cara de molesto. El pobre de la música no sabía qué hacer con tantos vecinos quejándose frente a su puerta, hasta que se tuvo que disculpar y prometer no volver a ocasionar ningún ruido fuerte. Así terminó el causante del bullicio, haciendo que todo el mundo se exaltara, aunque con justa razón. Claro que sí, cualquiera de ustedes hubiera hecho lo mismo.
Discusiones en el alquiler de apartamentos
October 5th, 2007
Hace tan solo unas semanas, la ministra Carme Chacón, encargada del sector Vivienda, en España, dispuso de un plan (aprobado por los legisladores) en el cual, el alquiler de apartamentos iba a ser fomentado entre los jóvenes. Para ello, estos, iban a contar con ayudas por parte del gobierno que les signifiquen avances para lograr el arrendamiento más fácilmente, sin la necesidad de estar pagando la suma de dinero que antes tenían que hacer, ni tener que estar pasando por la búsqueda que antes demoraba tanto y conllevaba a demoras en los trámites. Así, vista a la primera, la medida tomada no parece para nada mala, y por el contrario ofrece a los beneficiarios, gran cantidad de oportunidades para poder hallar un apartamento, lo cual antes se les dificultaba más.
Sin embargo, son varios los puntos que han sido discutidos y se han puesto sobre la mesa para que todos estén en la capacidad de llevar a cabo debates sobre ellos. Una de las primeras cuestiones que se tienen por discutir, o mejor dicho que ya está en boca de todos, es el monto concedido a los jóvenes como parte de la ayuda brindada. Esos doscientos diez euros que se les entregan para que puedan afrontar el pago del inmueble que alquilan, son vistos por algunas personas, sobre todo por los contrarios al gobierno, como medidas populistas que buscan ganarse la confianza de los electores que puedan devolver esa ayuda a través de sus votos en tan sólo unos cuantos meses cuando se realicen las elecciones.
Otra cuestión que se encuentra en el centro de la mesa, aunque esta no es de tanta discusión, es el sector de la población a la cual la ayuda va a ser destinada. Es decir los jóvenes entre veintidós y treinta años de edad. Muchas personas creen que esta porción de la población es la adecuada para recibir la ayuda, en este fomento de alquiler de apartamentos; sin embargo existe otra gran cantidad de personas que no toman esta división como la adecuada. Aunque, si se observa bien, con un análisis general de la situación de estas personas, es adecuado que la ayuda sea destinada hacia ellos, pues se encuentran en una etapa de su vida en la que recién empiezan a formarse tanto en los estudios como en sus respectivos trabajos, por lo que, el que reciban la ayuda es beneficioso, sobre todo si se trata de la vivienda, aspecto muy importante para empezar a formarse con independencia y sobre todo con responsabilidad dentro de la sociedad.
Son varios los opositores de esta medida, en gran parte aquellos que tienen un apartamento por alquilar. Esto se da porque las medidas tomadas buscan, al final de todo una reducción en los precios de alquileres de apartamentos, para que las personas puedan adquirir más fácilmente un lugar en el cual vivir, sin contar con muchas dificultades de por medio. A partir de ahora se tendría que ver si alcanzarán los nuevos diez juzgados para agilizar los procesos de los desahucios de las viviendas por parte de aquellos que no pagan sus rentas, de la misma manera que se tendrá que tomar en cuenta si se podrá ver un incremente en la oferta de inmuebles por parte de los promotores, o si aumentara la cantidad de demandas de apartamentos. Todas estas acciones se tendrán que evaluar dentro de un tiempo como resultado de la medida tomada, y serán ellas las que dictaminen si estuvo bien ejecutada o fue una decisión apresurada.
Y se hizo la luz
October 3rd, 2007
Hace dos noches, me disponía a ir al teatro junto a mi esposa. Ella me había pedido que la lleve hace mucho tiempo, y ninguno de los dos había tenido tiempo, debido a los respectivos trabajos. Pero por fin, coincidíamos un día en el que no teníamos que preparar nada para el siguiente día. De manera que bien podíamos ir y disfrutar de una bella noche viendo a los actores representar una obra que nos guste a ambos, o alguna que vayamos a ver por primera vez. Fue así que llegamos los dos temprano a nuestra casa ese día y empezamos a alistarnos para salir. E incluso tuvimos algo de tiempo para descansar antes de ello. Mientras yo veía la televisión, ya se acercaba la hora y ella tomó un baño. Y yo aún frente a la pantalla chica. Luego, se hacía cada vez más tarde y empecé por apagar la tele, tomar un baño y luego cambiarme.
Estaba en medio de eso cuando de repente la luz parpadeó por un momento. Mi esposa y yo nos quedamos viendo el techo, como si de allí hubiese provenido la falla, pero era evidente que lo que había ocurrido no era tan sólo en nuestro apartamento. Nos dimos cuenta de ello porque un vecino, que acababa de alquilar un apartamento junto al nuestro, tocó la puerta para preguntar si había pasado lo mismo con la energía eléctrica en nuestro apartamento, y por supuesto la respuesta fue afirmativa. Cuando se disponía a volver a su apartamento, la luz volvió a parpadear, y todos miramos al techo de nuevo, como un reflejo colectivo, y luego de eso la luz ya no parpadeó más, pues se apagó definitivamente. Con la poca luz de día que quedaba, pues ya casi anochecía, pude ver que todos salieron de sus apartamentos. Ahora sí estaba seguro, alguna falla general del edificio nos había dejado sin energía eléctrica a todos los que teníamos alquilado o comprado un apartamento ahí.
La más nerviosa fue mi esposa. Tendríamos que salir en menos de una hora, y ella no se había terminado de alistar, por lo que la desesperación empezó a apoderarse de ella. Si en condiciones normales iba a acabar de arreglarse con el tiempo justo, ahora que no tenía iluminación para hacerlo, podría demorarse mucho más; lo cual significaría llegar tarde al teatro y perdernos la obra. Ello era malo, pues habíamos esperado mucho, pero cada vez que ella pensaba en eso se desesperaba más y perdía el poco tiempo que teníamos en decirme que no íbamos a poder llegar. Hasta que alguien, apiadándose de nosotros, nos prestó una linterna. Ahora sí podría estar lista a tiempo. Aunque su tranquilidad no era la misma que hace tan sólo unos minutos atrás.
De todas maneras llegamos al teatro. La sala estaba totalmente a oscuras antes de que se abra el telón, y ambos recordamos que hace un rato casi nos quedamos sin ir pues todo estaba en oscuridad. Mas, ahora empezaba a separarse el telón, y la luz entraba por donde íbamos a ver a los actores. Al parecer es cierto que, después de la noche, viene el amanecer.
Edificando la ayuda
October 1st, 2007
Mientras leía en el diario cómo iban los nuevos movimientos en las tendencias del mercado de los inmuebles, pues yo andaba en busca de un apartamento, mi amiga me hizo notar una noticia que se me había pasado desapercibida, pero que me llevó a pensar mucho. Se trataba de que España iba a destinar cuarenta millones de dólares para ayudar a las zonas devastadas por el terremoto del pasado 15 de agosto en Perú. Definitivamente la ayuda me parecía buena, pues un gobierno mostraba su solidaridad y su inmenso sentido de humanidad hacia otro, que se encontraba en otro continente. Aunque la relaciones entre Perú y España son buenas, y los une, por ejemplo, vínculos muy fuertes como el compartir el mismo idioma, la ayuda que se destina hoy a este país, pudo haber sido para cualquier otro país que haya sufrido una catástrofe de semejantes dimensiones como la acaecida hace más de un mes en Perú, en la que la destrucción de ciudades enteras, y la pérdida de gran cantidad de vidas fue la consecuencia del movimiento telúrico de la tierra.
Ahora pensaba en toda esa gente que se encontraba sin casas, sin lugar donde vivir, donde dormir, donde cocinar, o simplemente donde pasar tiempo con su familia. De seguro el sufrimiento que tenían era muy grande y no se solucionaría sólo con el dinero. Tendrían que pasar algún tiempo para que se puedan sentir mejor al volver a ver esas calles que antes caminaban y que ya no existen más hoy. Sin embargo la ayuda se edificaba como un componente de tranquilidad para avanzar más rápido hacia la reconstrucción de esa zona del sur del Perú, que sufrió la mayoría de los daños durante el sismo de gran intensidad. Todo ello se constituye como una contribución para favorecer a establecer vínculos más fuertes aún, entre ambos países, los cuales puedan llegar a enlazarse todavía más en el futuro.
Yo seguía meditando en aquellos que no tenían hogar, mientras que yo andaba tras el intento de alquilar un apartamento para irme a vivir con mis compañeros de estudio para hacer más fácil nuestra ida y vuelta a la universidad, pues buscábamos un apartamento que se encuentre cerca de ella. Me quedé observando el periódico y entre la noticia de la ayuda a Perú y las noticias inmobiliarias, cerré el diario y me acosté en mi cama a pensar con tranquilidad. En realidad ya no quería seguir buscando en el diario, por hoy, los precios de los inmuebles que podría adquirir. Más bien quería descansar de ello, pues hasta ahora sólo yo había realizado la búsqueda y mis compañeros no, por lo que les iba a dejar la tarea a ellos. Además mientras que yo hacía eso, muchos otros, en un país distante, ni siquiera se preocupaban de precios, pues no tenían ni el dinero para un inmueble, ni la preocupación de encontrar una casa que les guste, sólo deseaban un lugar para cobijarse, para abrigarse y encontrar en el otro alguien que pueda ayudarlos a pasar el mal momento que habían vivido.
