Dulces sueños Alejandra (en mi apartamento, algĂşn dĂa)
January 4th, 2008
La idea de encontrar un apartamento que cumpla con las expectativas siempre sobre entiende conceptos como comodidad, seguridad, estilo, tranquilidad y todo eso, pero tambiĂ©n puede significar buena compañĂa. No estoy diciendo que una mujer hermosa sea el Ăşltimo punto de obsequio especial por la agencia inmobiliaria, no; a lo que me refiero es que siempre una vecina bonita alegra la estancia.
Algo parecido me sucediĂł en los tres meses que alquilĂ© un apartamento en la ciudad de Barcelona, estuve allĂ ese tiempo por razones de trabajo y recuerdo que el apartamento como la calle era elegante y tranquilo, recuerdo que la primera vez que la vi fue una mañana que salĂa presuroso camino al ascensor, me habĂa quedado dormido por estar viendo la televisiĂłn hasta tarde la noche anterior y estaba como veinte minutos tarde. Eran casi las ocho y a la llegar a la puerta del ascensor mis ojos se descompusieron con su belleza por primera vez. Llevaba ropa deportiva, el cabello largo y ondulado lo llevaba anudado y dejaba ver por completo su hermoso y fino rostro. Esperaba el ascensor igual que yo, era alta y tenia la cinturita de lápiz, un cuerpo hermoso que la ropa ceñida de hacer deporte permitĂa mostrar sin problemas.
Entramos al ascensor, la saludè cordialmente, no respondiĂł, solo una sonrisa segundos despuĂ©s me harĂa pensar que era una forma suya de responder a mi saludo. El silencio nos llenĂł el ambiente hasta el primer piso, Alejandra, me llamo Alejandra, me dijo, no seas tĂmido. Y se fue
Los dĂas siguientes andaba mas en los pasadizos que en mi apartamento intentando encontrarme nuevamente con ella, pero nada. No podĂa dejar de pensar en ella, hace poco habĂa visto una pelĂcula donde un chico algo rebelde conoce a su nueva vecina, una chica aparentemente tranquila que luego se verĂa, trabajaba haciendo pelĂculas para adultos, eso no era lo que me imaginaba de Alejandra, pero me entusiasmaba la idea de volver a verla
Y la vi luego de una semana de intensa bĂşsqueda y averiguaciones del nĂşmero de su apartamento. Era preciosa, siempre sonriente y coqueta, parecĂa inalcanzable y el aroma de su fragancia me diluĂa totalmente. LogrĂ© con mucho afán  que me aceptara una invitaciĂłn a comer, conversamos mucho, nos miramos mucho y el vino  asfixio mi timidez por unas horas. Siempre habĂa escuchado esas historias de la vecina bonita, casi una fantasĂa en la mayorĂa de los hombres, tener una aventura amorosa con la vecina de al lado, me pasaba esa idea por la cabeza en cada copa de vino que terminábamos y se aferraba más a mi suerte en cada copa que iniciábamos.
Alejandra se dedicaba a la venta de propiedades, era agente de ventas de una reconocida inmobiliaria en España, y estaba residiendo en Barcelona por unos meses, normalmente vivĂa en Madrid. HabĂamos bebido ya lo suficiente cuando le ofrecĂ irnos a mi apartamento, ella aceptĂł y nos fuimos.
Al entrar le servĂ otra copa de vino, nos pusimos a charlar más, de pronto una llamada a mi celular interrumpiĂł mi noche soñada, tuve que atender porque era de trabajo. Estuve hablando alrededor de quince minutos por el celular a pesar de hacer todo lo posible por cortar en el menor tiempo posible la llamada. DemorĂ© mucho, al salir a la sala no la encontrĂ©, habĂa dejado una nota que decĂa: me voy a dormir, dulces sueños. Nunca mĂ s la volvĂ a ver, cuando preguntĂ© en recepciĂłn me dijeron que habĂa dejado dicho que volverĂa en unos meses, yo tuve que dejar Barcelona y no he sabido de ella hasta el dĂa de hoy. Y ese sueño se me volviĂł pesadilla.
EL APARTAMENTO DONDE LA DIVERSIÓN CUESTA
December 31st, 2007
Cuando adquirĂ mi apartamento en Madrid, nunca pensĂ© que se convertirĂa en fuente de negocio. Claro, ustedes puedes pensar que cualquiera puede comprar un apartamento y luego rentarlo para tener una entrada mensual fija pero no es ese el negocio al que me referĂa. Eso serĂa muy fácil y cualquiera podrĂa hacerlo pero de todas maneras nos verĂamos obligados a vivir en otro inmueble ya sea propio o tambiĂ©n alquilado. HabĂa que pensar la forma de sacarle el jugo, vivir en este y a la vez percibir un ingreso por el alquiler del mismo pero, ÂżCĂłmo? PoniĂ©ndome a pensar en eso se me vino a la mente una escena que vi en alguna pelĂcula o serie acerca de un tipo que ponĂa en renta su apartamento, el aviso salĂa el fin de semana en un diario y a la semana siguiente los postulantes acudĂan en busca de informes pero el casero en cuestiĂłn le daba la prioridad a las chicas. Entre las escenas que venĂan a mi mente estaba la de una chica muy hermosa, muy joven ella, me atreverĂa a decir que apenas pasaba los veinte abriles. Esta chica era estudiante y querĂa alquilar un apartamento, ambos se enamoran pero el casero, más experimentado y malicioso, le cobra la renta mensual como si fuera una extraña pero a la vez vive en el apartamento con ella. Ese serĂa un golpe de suerte tremendo y no sucede asĂ nomás, habĂa que buscar una mejor forma de sacar el máximo partido a un apartamento y se me ocurriĂł que quizá lo podrĂa alquilar por unos cuántos dĂas nada más.
Fue asĂ que se me ocurriĂł la idea de adquirir un departamento y alquilarlo para fiestas. Inmediatamente mi parte negativa saliĂł al paso diciendo que un apartamento es muy chico para una fiesta y que ese negocio tendrĂa que hacerse en un inmueble de mayores dimensiones. Cierto. Entonces busquĂ© una soluciĂłn y pensĂ© que una buena variante serĂa que se alquile el apartamento anunciándolo como epicentro de las mejores fiestas de solteros y para ampliar más el espectro de llegada, podĂan organizarse fiestas de solteros tanto para hombres como para mujeres y las ideas siguieron fluyendo a la par de la emociĂłn y pensĂ© en un viernes femenino, es decir que esos dĂas sean exclusivos para organizar despedidas de soltera, dejando los sábados para los chicos que evidentemente dejarĂan más “daños” en el apartamento dándome tiempo el domingo para las reparaciones del caso. Yendo más allá en la imaginaciĂłn, pensĂ© que una vez al mes podĂa alquilar el apartamento, anunciando fiestas de solteros mixtas, a riesgo de los organizadores. La idea prometĂa ser todo un Ă©xito, estas fiestas pegan mucho, pero habĂa un pequeño inconveniente, ÂżLos vecinos, estarĂan de acuerdo? En ese sentido tuve suerte, el destino hizo que alquilara un apartamento en el Ăşltimo piso de un pequeño edificio de cinco pisos. La suerte consistĂa en que dicha planta estaba un tanto aislada de los pisos inferiores, separada por una especie de piso intermedio en donde se encontraban algunas instalaciones elĂ©ctricas y cuartos de depĂłsito. Por si fuera poco, una gran puerta de metal servĂa de barrera entre mi piso y el resto del edificio. Hice las pruebas con un potente equipo de sonido y, feliz, comprobĂ© que el ruido no se filtraba. SĂłlo quedaba ganarse la confianza del resto de los vecinos porque de todas maneras el acceso y salida de mi apartamento debĂa hacerse por áreas comunes como elevador o escaleras. Afortunadamente el recorrido de los ascensores era independiente de los apartamentos, mala suerte hubiese sido que me tocarán esos elevadores que abren sus puertas directamente a cada apartamento.
Hice mis cálculos y vi que la suerte seguĂa de mi lado, el edificio parecĂa ser un estado ideal para el negocio que me proponĂa hacer pues en todos los apartamentos residĂan personas solteras y solas, definitivamente habĂa un componente mĂstico presente que confabulaba para la puesta a punto del negocio, todo era cuestiĂłn de estar en sintonĂa con el destino pues me costĂł mucho trabajo averiguar estos datos y confirmarlos de buena fuente. Incluso se llegĂł a dudar de mi reputaciĂłn por tantas preguntas que hacĂa, dudas que fueron disipadas cuando se desatĂł el gran negocio. Entonces, con el terreno bien afirmado, vi cuál serĂa la mejor forma de enfocar el negocio. Primero me preocupĂ© acerca de lo que iba a hacer quien escribe mientras se desarrollaban las fiestas, digo, en algĂşn lugar deberĂa pasar la noche, no era problema, tenĂa varios familiares en la ciudad dispuestos a alojarme pero, ÂżQuĂ© les decĂa?, la familia tradicional siempre censura estas cosas asĂ que pensĂ© que lo mejor serĂa contar con la anuencia de algĂşn amigo o, mejor aĂşn, alquilar un cuarto en un hotel barato sĂłlo por eso dĂas y asĂ mantener las cuentas en azul. Decidido, dormirĂa en hotel u hostal incluso. Lo siguiente era ver todo lo referente a la organizaciĂłn del negocio, tenĂa que manejarlo de manera privada, casi a nivel de amigos y cercanos pues difĂcilmente obtendrĂa una licencia para una actividad nocturna en zona residencial. Definitivamente el negocio deberĂa mantener un perfil bajo y no encender los reflectores. DescartĂ© anuncios en los diarios o construcciĂłn de páginas web que promocionaran el negocio. Todo quedarĂa en manos de los contactos y las despedidas de soleteros que se organizarán, serĂan hechas bajo el rĂłtulo de la amistad. Yo siempre serĂa la persona amable que “prestaba” su inmueble para el desarrollo de la fiesta.
Y la rueda del negocio empezĂł a rodar, lentamente pero a paso firme, me contactĂ© con unos amigos de la Ă©poca universitaria, habĂan muchos solteros que estaban a un paso del suicidio –asĂ le llamaban al matrimonio- y a la vez tenĂan amigos que tenĂan el mismo inexorable destino. Por el momento era suficiente y pensĂ© en más adelante comunicarme con amigos de la Ă©poca de escuela, mercado no me iba a faltar. La cuota era relativamente barata y digamos que el organizador del evento –algĂşn amigo o amiga del novio o la novia- se encargaba de solicitar la cuota a cada participante por concepto de alquiler de local, dinero que iba directamente a mis arcas. Debo decir que no aguantĂ© la tentaciĂłn y, en más de una ocasiĂłn, me “filtré” en una de estas despedidas donde por supuesto no faltaban los shows de bellas desnudistas pero esa es otra historia.
ASTUCIA FELINA PARA CONSEGUIR EL APARTAMENTO
December 19th, 2007
Hay veces que uno tiene que poner en práctica las mejores tĂ©cnicas de negociaciĂłn posibles para conseguir lo que quiere. En el caso de tratarse de un inmueble y, más especĂficamente, de un apartamento, uno puede pensar que basta con tener el dinero correspondiente a los meses de adelanto y de garantĂa y que lo demás caerá por su propio peso a la hora de rentar un apartamento. Quizá no sea tan asĂ, máxime si uno tiene mascotas y quiere mudarse junto con ellas a un nuevo apartamento. En efecto, muchos de nosotros hemos sido criados en familias que profesan y practican el amor por los animales y casi siempre hemos tenido al menos una mascota conviviendo con nuestra familia. Lo comĂşn es tener un perro como mascota, el amigo más fiel que el hombre pueda tener, algunas veces son pequeñitos como los PekinĂ©s o los Salchicha, otras veces son medianos como los traviesos Cocker, a veces pueden ser pequeños pero biliares como los Chit-Su o podemos tener perros gigantes como los Dogos o Mastines. Pero no todos tenemos perros como mascotas, en mi caso siempre me han gustado más los gatos, vamos los felinos en general, pero evidentemente no puedo tener un guepardo dentro de casa. E incluso hay algunos que van más allá y optan por criar aves exĂłticas o incluso razas de roedores como Hamsters y hasta ratas como vi en una ocasiĂłn en la televisiĂłn por cable.
En mi caso no pedĂa nada del otro mundo, simplemente poder mudarme con mi gato al nuevo apartamento. En la actualidad la polĂtica respecto a los animales es bastante cerrada. Por ejemplo, podemos ver que las normas recomiendan pasear a los perros con el bozal puesto, sobre todo si se trata de razas que podamos llamar peligrosas como los Rottweiller o los Pitbulls que ya han atacado a más de una persona. Otra recomendaciĂłn es que los dueños transporten bolsas cuando saquen a pasear a sus perros para limpiar sus necesidades y estas no queden en los parques. En el caso de los inmobiliarios las polĂticas tambiĂ©n se han cerrado y es muy difĂcil que a alguien le permitan mudarse junto con su mascota, al menos a un apartamento que se encuentre dentro de un edificio. PensĂ© que mi gato no representarĂa mayores problemas puesto que son animales muy independientes y que prácticamente no se dejan ver por ojos extraños, pero recordĂ© el reciente caso de una mujer que incluso fue encarcelada porque no acatĂł la orden de un juez que le ordenĂł desalojar su apartamento en vista de las mĂşltiples amonestaciones y quejas del comitĂ© de vecinos que no la soportaban. La razĂłn era que la mujer tenĂa casi 20 gatos viviendo junto con ella y el ruido de los maullidos nocturnos molestaba al vecindario. Con esto en mente, lo pensĂ© muy bien y decidĂ hacer algo. Me mudarĂa con mi mascota pero asolapadamente.
Una vez que busquĂ© y encontrĂ© el apartamento que querĂa, tomĂ© contacto con el dueño y cerrĂ© el trato, cancelando los meses de adelanto y de garantĂa correspondientes. Me fijĂ© muy bien que el apartamento reuniera las condiciones básicas tanto para mĂ como para mi mascota. El inmueble en cuestiĂłn quedaba en un segundo piso y notĂ© que la ventana de la cocina daba hacia un callejĂłn trasero, como en las pelĂculas, sucio y descuidado. Por ahĂ podrĂa filtrarse un delincuente pero la ventana estaba bien protegida por sĂłlidos barrotes de acero galvanizado. Sin embargo, habĂa espacio de sobra para que mi gato pudiera entrar y salir a placer de la casa. Me pareciĂł el apartamento ideal. Mi gato era macho y por tanto, era seguro que en las noches no estuviera en casa y saliera a efectuar su clásica ronda nocturna, buscando que conquistar nuevos territorios y anexar nuevas gatas a su colecciĂłn. Mi mudanza fue relativamente rápida, todas mis cosas fueron transportadas en menos de dos dĂas y el acomodo me tomĂł otros cuatro o cinco dĂas. Al final de esa semana ya estaba todo listo, mi gato simplemente esperaba mi orden para mudarse. Bueno, es un decir, porque al gato no lo manda nadie, simplemente lo llevĂ© en su canil, camuflado dentro de una caja de madera para que no me vieran llegar con Ă©l. Una vez dentro del nuevo apartamento, cerrĂ© puertas y ventanas y lo liberĂ©. Estaba confundido al principio y se escondiĂł. Luego, al comprobar que no habĂa peligro, saliĂł de debajo del sofá y empezĂł a patrullar la nueva zona, olfateando cada mueble y frotando su hocico contra algunas esquinas. DespuĂ©s comiĂł y durmiĂł tranquilo. En la noche le abrĂ la ventana de la cocina y le indiquĂ© que esa serĂa su puerta de entrada y salida y que procurara no hacerse notar en el vecindario. Llevamos ya varios meses en el nuevo apartamento sin mayores contratiempos.
¿Comprar o alquilar un apartamento en España? He ahà el dilema
December 10th, 2007
El tener una propiedad es algo muy agradable, pues siempre que se cuenta con algo propio, esa seguridad de saber que tenemos, por ejemplo un inmueble, nos embarga y nos lleva a pensar que se ha hecho bien. Sin embargo, no todas las personas pueden contar con una propiedad inmobiliaria, y por lo general, se tienen que conformar con el rentar un apartamento. Ello, debido a los problemas que se forman al tratar de conseguir una propiedad, como por ejemplo el alza en los prĂ©stamos y en las hipotecas, ya que si alguien trata de conseguir una buena casa, que sea barata, y que se acomode a las necesidades justas de una persona, encontrará barreras muy grandes, que le impedirĂan poder llevar a cabo su sueño inmobiliario.
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Es asĂ como en la actualidad han proliferado los inquilinos, por encima de la cantidad de los propietarios, ya que el rentar un apartamento se ha constituido, para la mayorĂa de personas, como la Ăşnica opciĂłn disponible para poder vivir tranquilamente. A pesar de que existen muchos beneficios al comprar una casa, y que superan al del negocio de la renta, y de que se gasta menos, cada mes, si se paga una hipoteca; el alquilar, se ha convertido en la mayor parte del negocio en España, en lo que respecta a inmobiliaria.
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Por ello, al notar este panorama, de diferencias inmobiliarias,  se puede observar tambiĂ©n que existe un serio problema de desinformaciĂłn por parte de la mayorĂa de la poblaciĂłn, ya que esa gran secciĂłn sigue prefiriendo un apartamento a una casa. Tal vez sea por las implicancias sociales que estas traen, ya que por lo general, un apartamento es sĂmbolo de independizaciĂłn, mientras que una casa se liga casi siempre a que alguien aĂşn no se ha independizado, o que ha empezado una nueva etapa en su vida, es decir una nueva familia. Por ello, quienes prefieren verse comos seres independientes, prefieren tambiĂ©n rentar apartamentos lujosos, modernos, espaciosos, y con las mejores caracterĂsticas en el mercado.
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Sin embargo, ello hace que se mantenga una tendencia en el mercado que no favorece mucho a los ciudadanos, pues el rentar es más caro que comprar; además de esa manera no existe una gran demanda de compra de inmuebles, por lo cual su precio aumenta porcentualmente, lo que hace que se considere cada vez más la posibilidad de alquilar en vez de comprar.
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AsĂ, la experiencia de poder contar con una propiedad se aleja de la cabeza de los españoles. Por ejemplo, yo decidĂ rentar un apartamento hace cerca de cinco meses, porque me iba a mudar, y no pensĂ© en la posibilidad de comprar un casa para contar con mejores comodidades para mi y mĂ familia. Pero al buscar un apartamento, me di cuenta que era mejor una casa, por lo que decidĂ comprarla. De esa manera, si en el camino no me hubiera cruzado con la informaciĂłn de que era más barato comprar una casa, a alquilar un apartamento en España, no hubiera tenido la posibilidad de comprarlas, y no estarĂa hoy en mi propia casa. Yo preferĂa la casa, lo que haga usted, será su decisiĂłn, pero piĂ©nselo muy bien, al final siempre será Âżalquilar o comprar?
Mi apartamento, el mejor apartamento en España (para mĂ)
November 28th, 2007
El mudarse muchas veces puede ser reconfortante en lo anĂmico, a pesar del desgaste fĂsico que representa. Fue asĂ como yo lo vi, hace un tiempo que realice la primera mudanza de mi vida. HabĂa vivido toda mi vida en la misma casa, desde mi nacimiento, pues no nacĂ en un hospital sino en mi propio inmueble. La cuestiĂłn es que por fin me independizaba despuĂ©s de mucho tiempo, y antes de lo esperado pues yo pensĂ© que eso reciĂ©n iba a ser posible a partir de la realizaciĂłn de Plan de Fomento de Alquiler del ministerio de Vivienda.
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Bien, como yo estaba con muchas ganas de mudarme a mi nuevo apartamento, me pareciĂł que era lo mejor que podĂa haber en toda España en cuanto a lo que propiedades inmobiliarias se referĂa. Aunque en realidad yo sabĂa que la cantidad de apartamentos regados por todo el territorio español era muy grande y las caracterĂsticas de cada uno muy diferente al del resto, habiendo incluso apartamentos de lujo, con los cuales no se podĂa comparar el inmueble que yo acababa de empezar a rentar. Pero aĂşn siendo consciente de las grandes diferencias que presentaba mi inmobiliario respecto a otros, me sentĂa muy a gusto de haberlo rentado.
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No era necesario que hubiese encontrado el mejor apartamento que hubiera en España para sentirme feliz. Eso yo lo tenĂa totalmente claro. Bastaba con lo que tenĂa ahora, aunque pequeño y relativamente un poco alejado de mi centro de trabajo, era lo mejor que habĂa podido conseguir, por los precios altĂsimo que se manejan en estos Ăşltimos tiempos en el sector inmobiliario aquĂ en la penĂnsula ibĂ©rica. De manera que por más que tenĂa muchos amigos que poseĂan propiedades aĂşn muy superiores a las mĂas, yo me sentĂa igual de contento que ellos de poder tener un apartamento en el cual poder empezar a vivir una nueva etapa de mi vida.
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Por ello la alegrĂa vino a mĂ desde antes de llegar al inmueble, desde la mudanza. Ya Sabih yo que todo eso iba a ser muy cansado, pero en realidad era casi el –último esfuerzo antes de dejar para siempre mi antigua casa y ser ahora el propio dueño del inmueble en el que vivirĂa. Mis primos, todos mayores que yo ya habĂan llevado a cabo la misma acciĂłn, la de independizarse, y lo menciono porque varios de nosotros vivĂamos en la misma gran casa, con nuestros padres, y nuestros abuelos. De forma que cada vez esa propiedad se iba quedando un poco más vacĂa y con más espacio para los pocos que ahĂ se quedaban.
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Ese fue el paso que hice de una casa a otra. Tal vez no la mejor en toda España frente a los ojos de otra persona, pero para mĂ, era el mejor apartamento que pudiera haber conseguido. TenĂa lo justo y necesario, dormitorio, comedor, sala, cuarto de baño y cocina. No requerĂa más para vivir con tranquilidad por eso, estaba contento. Aunque existan quienes tal vez busquen más cosas en una propiedad, yo sĂłlo buscaba un lugar bueno para vivir.
El apartamento de la niñez
November 20th, 2007
Recuerdo que cuando iba a estudiar a la casa de un amigo siempre nos la pasábamos viendo televisiĂłn. Eso lo podĂamos hacer porque sus padres no estaban en casa a horas de la tarde. SĂłlo un par de veces tuvimos que hacer nuestras tareas religiosamente pues se encontraba de visita una tĂa de mi amigo, que era bastante estricta y no nos dejaba ver televisiĂłn, asĂ que fueron esas ocasiones en las que tuvimos que acabar temprano obligatoriamente. Y no ver televisiĂłn luego, sino que yo me tenĂa que ir a mi casa. En verdad era bastante aburrido cuando estaba ella en el apartamento.
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Felizmente no pasĂł de un par de veces. Fue cuando ella habĂa llegado a España, y no tenĂa un apartamento donde quedarse pues no estarĂa más de una semana y por lo tanto no tenia caso alquilar un apartamento. Por ello se quedĂł unos dĂas en el apartamento de los padres de mi amigo, otros dĂas en la casa de su hermana, y tambiĂ©n en la casa de una amiga suya. Pero en verdad lo peor era cuando iba a la casa de mi amigo, pues no nos dejaba hacer nada. Me parecĂa que ella era bastante aburrida, y amargada; aunque no era muy mayor, no creo que por esa Ă©poca hubiera pasado de los cuarenta años. En fin, todo lo que hacĂa era gritarnos a mi amigo y a mĂ.
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Bueno, pasado ese episodio de la tĂa no quedĂł más que libertad otra vez. Recuerdo que junto a mi amigo una tarde empezamos a tocar las puertas de los apartamentos de otros pisos, pues no encontrábamos nada interesante que ver en la televisiĂłn. En más de una ocasiĂłn casi nos pillan, pero felizmente ambos Ă©ramos ágiles y corrĂamos rápidamente a ocultarnos en las escaleras, para ver como salĂan de los apartamentos las personas enojadas gritando a toda voz cuando descubrĂan que no habĂa nadie y que tan sĂłlo habĂa sido una broma. Pero no seguimos mucho tiempo con ello, pues de ser asĂ, podrĂan haberse enojado mucho los vecinos y proponerse descubrir quien era el bromista, asĂ que paramos despuĂ©s de un tiempo de divertirnos de esa manera, para que no nos descubran.
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Casi el resto del tiempo que pasĂ© durante mi infancia y adolescencia en el apartamento de mi amigo tratábamos de pasar buenos momentos, haciendo cosas que recordáramos en el futuro. Y justamente recuerdo esas cosas porque hace unos dĂas me llamĂł. HabĂa regresado a Madrid para trabajar en una empresa que reciĂ©n acababa de fundar un amigo suyo y en la cual iba a participar. Pero lo que hizo, fue ir primero al apartamento en el que iba a vivir. Era el mismo donde habĂa pasado su infancia, hace muchos años, y en el cual ahora sĂłlo vivĂan sus padres, pues sus hermanos ya se habĂan mudado, e incluso vivĂan en otras ciudades.
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Gracias a su regreso tuve la oportunidad de rememorar muchas cosas que vivĂ de niño. Apenas llegĂł fui a visitarlo a su apartamento de siempre, y ambos nos alegramos de vernos. Era muco el tiempo que habĂa pasado desde la Ăşltima vez que nos habĂamos visto, y ahora que regresĂł a España y a su apartamento podrĂamos recordar todos lo pasado.
El regreso del pasado hacia un apartamento
November 9th, 2007
Un dĂa saliendo del trabajo me di con la gran sorpresa de que me esperaba a la salida una amiga con la cual habĂa compartido mis años de juventud, en el colegio y tambiĂ©n algunos años en la universidad. Me llenĂł más que nada de curiosidad el haberla visto sentada en la banca que estaba frente al parque del edificio en el que estaba mi oficina. Cuando me acerquĂ© a ella nos saludamos como dos amigos que no se veĂan hace mucho tiempo, pues eso Ă©ramos.
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Me dijo que habĂa llegado hasta mĂ preguntando a otros amigos de la adolescencia, y que lo habĂa hecho básicamente porque querĂa reencontrarse con algunas personas de la Ă©poca de estudios, porque iba a vivir otra vez en Madrid, y querĂa empezar a mantener otra vez contacto con las personas que no veĂa hace mucos años. Además me preguntĂł si no conocĂa a alguien quien pudiera rentarle o venderle un apartamento, pues en ese momento estaba viviendo con una amiga, pero no tenĂa mucho espacio pues era casada y tenĂa un hijo, por lo que mi amiga deseaba un espacio en el cual pudiera estar ella sola, sin tener que incomodar a ninguna otra persona.
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Pues mi respuesta fue muy grata e inesperada para ella. Como yo trabajo de agente inmobiliario tenĂa muchos contactos en ese sector y le podĂa conseguir de inmediato un lugar en el cual ella pudiera empezar a vivir. Pues sus planes eran quedarse ahora sĂ permanentemente en la ciudad sin moverse para nada de España, y quedarse en ese apartamento. Es decir no se irĂa ya a menos que surgiera algo de Ăşltimo minuto. Pues hasta entonces siempre se habĂa mantenido viajando a diversos lugares de Europa conociendo lugares y personas nuevas, sin quedarse en un solo sitio por mucho tiempo.Â
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Bien, inmediatamente empezamos a ver los posibles apartamentos que ella podrĂa conseguir. En realidad lo que ella querĂa era uno que estĂ© bastante cerca del centro de la ciudad pues siempre habĂa vivido en los alrededores y ahora querĂa cambiar eso. Por lo cual tuvimos que centrarnos en las personas que conocĂa y que tenĂan un apartamento disponible por esa zona. Aunque no eran muchos los que habĂa en ese caso, pero finalmente llegamos a un inmueble que le gustĂł bastante a mi amiga y que además estaba a un precio accesible para ella. El dueño le dijo que se lo podĂa alquilar y que si decidĂa mantenerse más tiempo en Ă©l podĂan llegar a un arreglo de venta muy pronto que le beneficie a ambos.
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Fue asĂ como ella consiguiĂł su apartamento. Ahora cada semana nos reunimos algunos amigos del colegio y de la universidad a recordar los viejos tiempos. A veces salimos a algĂşn lugar de la ciudad, y otras veces nos quedamos en el apartamento de alguno de nosotros, pero siempre pasamos un buen rato en el lugar en el que estemos. Esa visita hizo que nos diĂ©ramos cuenta que habĂa que tomarnos un tiempo para empezar a recordar lo vivido, y reunir otra vez todos nuestros buenos recuerdos de antaño.
Decisiones fundamentales: apartamento, dinero, oportunidades
November 5th, 2007
Cuando terminĂ© de estudiar en la universidad me encontraba en un momento en el que debĂa tomar varias decisiones. Desde que empezĂł ese año, ya sabĂa que al final todo lo que decidiera, serĂa fundamental para los prĂłximos meses y años. Por lo cual me tomĂ© un tiempo para llevar a la luz todas mis dudas.
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En primer lugar debĂa determinar si llevarĂa mis estudios de postgrado de una vez, o si empezarĂa a buscar un trabajo que me diera algo más de dinero para poder afrontar mejor los gastos que tendrĂa que hacer. Eso serĂa lo básico, pues si deseaba estudiar más, no me quedarĂa mucho tiempo para realizar un trabajo que me demande varias horas, por lo que tendrĂa que conseguir algo quesea rápido y sencillo. Lo malo era que yo no querĂa un trabajo asĂ, además tampoco encontraba con facilidad algo que se ajuste a esas necesidades, y por Ăşltimo, la cantidad de dinero que me ofrecĂan por esos trabajos no alcanzaba para cubrir todos mis gastos.
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La segunda decisiĂłn que tenĂa que tomar era dĂłnde iba a vivir. Por un lado estaba la opciĂłn de continuar en el mismo apartamento en el que habĂa compartido los Ăşltimos tres años con otros compañeros de la universidad, pero tambiĂ©n podĂa ir a vivir en un nuevo apartamento en el centro de Madrid, con un primo que reciĂ©n se habĂa mudado a la ciudad, y deseaba compartir su inmueble con alguien, pues el dinero que recibĂa no alcanzaban para todo lo que necesitaba gastar. El beneficio de vivir con Ă©l, era que estaba cerca de zonas en las que yo podrĂa trabajar, además el gasto no era mucho mayor a pesar de que se trataba de un lugar mejor en calidad.
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Lo bueno del apartamento que en ese momento tenĂa, era que ya conocĂa a las personas con las que compartĂa el inmueble. Aunque ello era un motivo bueno, no era lo bastante fuerte como para empezar a girar mi futuro en base a ello. Lo Ăşnico que tendrĂa que hacer en ese caso era tratar de ver quĂ© era lo mejor en cuanto a oportunidades. Y lamentablemente a mis amigos les faltaba un par de años para terminar la universidad, por lo que no podrĂa encontrar muchas oportunidades con ellos.
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Fue por ello que decidĂ ir a vivir junto a mi primo en su reciĂ©n alquilado apartamento. Y por esa decisiĂłn tuve que decidirme tambiĂ©n por encontrar un trabajo que me pudiera dar el ingreso monetario suficiente como para pagar todo lo que iba a representar gastos de aquĂ en adelante. Esta decisiĂłn me llevĂł a tomar otra desicisiĂłn más: no iba a realizar mis postgrado por ese momento, esperarĂa ahorrar lo suficiente para luego no tener que trabajar muchas horas cuando me decidiera a terminar mi proceso acadĂ©mico completamente. De esa manera, una decisiĂłn me llevĂł a otra, como si fuese una cadena en la cual cada eslabĂłn fuese el que precedĂa la siguiente.
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Ahora sigo viviendo en el mismo apartamento con mi primo, y el próximo año empezaré con mi postgrado. Seguramente pronto tendré que tomar más decisiones importantes en mi vida, pero por ahora puedo decir que las que ya tomé hace un tiempo fueron las adecuadas.
Más allá de la indiferencia e importancia de la inmobiliaria
October 29th, 2007
Las expectativas, actitudes y visiones que se tiene acerca del mercado inmobiliario para lo que queda del año, y lo que vendrá del próximo son muy variadas en las personas. Hay quienes ven con gran optimismo la situación del 2008, y por el otro lado hay, también, quienes está dispuestos a dejar de buscar un apartamento, o una casa porque no creen que encuentren un solo inmueble que puedan comprar o alquilar
Por ejemplo, mientras algunas personas están totalmente pendientes de cĂłmo va la cuestiĂłn de los precios inmobiliarios en España, hay otros que no le dan mucha importancia al tema. Cuando se habla de estos Ăşltimos, se trata claro de quienes no tienen que llevar a cabo un negocio en este sector por contar ya con alguna propiedad, casa o apartamento, en el que viven, aunque pagando muchas veces una renta por el alquiler o una hipoteca a alguna entidad financiera por mensualidades Y estos pagos muchas veces están al lĂmite de lo que las personas pueden pagar. Por ello muchos de estos a veces dejan a la mitad sus pagos, por lo que los intereses de los prĂ©stamos empiezan a crecer, y la propiedad pasa a manos de otros. Como se ve, tambiĂ©n aquellos que cuentan ya con una vivienda deben estar pendientes de lo que ocurre en el mercado.
Esta es una forma de ver rápidamente que el mercado de los inmuebles está tomando una importancia más grande en el paĂs. Aunque tambiĂ©n en el resto del mundo. No sĂłlo en España se puede notar la gran cantidad de dinero que mueve a diario el mercado inmobiliario, y la importancia que representa para las personas, sino que en todas partes hay cifras importantes respecto a este sector que afectan de manera directa una porciĂłn de la economĂa de varias naciones.
Un ejemplo de ello es Estados Unidos, que por ejemplo durante los Ăşltimos meses ha vivido una crisis inmobiliaria de grandes magnitudes que ha ocasionado que los precios tengan variaciones drásticas, al igual que las hipotecas, y que disminuya la cantidad de compras en el merado. Todo ello repercute en la economĂa nacional a nivel general y tambiĂ©n en los bolsillos de cada uno de los ciudadanos que están inmiscuidos en el tema.
Es más, es un tema que hoy en dĂa tiene que ver con el resto de polĂticas que se dan en un gobierno, en conjunto con los movimientos econĂłmicos que las grandes compañĂas van realizando. Por ejemplo en los paĂses en los que acaba de haber elecciones, como en Argentina, donde la nueva presidenta es Cristina Fernández, esposa del actual presidente Kirchner, tomará prĂłximamente el poder, el mercado tendrá que amoldar  algunas cosas a la siempre cambiante situaciĂłn de un cambio de mando.
De esta manera podemos ver que desde una óptica simplista, hay muchas personas a las que no les resulta simpático el tema de las inmobiliarias. Sin embargo, como es también visible, este asunto tiene que ver mucho con la realidad de las personas. Asà que será mejor que tanto los interesados como los no interesados empiecen a enterarse de cómo van los negocios para que en un futuro, cuando tengan que hacer una compra o alquiler, sepan hacerlo de la mejor manera.
